Aceite de CBD para los acúfenos: ¿puede mejorar el bienestar auditivo?
El acúfeno es un trastorno auditivo incapacitante caracterizado por la percepción de ruidos molestos, como silbidos, pulsaciones, latidos o zumbidos, que pueden perjudicar considerablemente la calidad de vida de quienes lo padecen. Las causas de esta afección son múltiples y variadas: desde daños neurológicos hasta infecciones, y desde el estrés hasta la exposición a sonidos demasiado intensos. A pesar de la gran variedad de factores que pueden contribuir al acúfeno, actualmente no existen medicamentos que lo resuelvan al 100%.
En este sentido, el cannabidiol (CBD) ha despertado interés como posible tratamiento para el acúfeno. En este artículo veremos cómo combatir los acúfenos utilizando CBD como posible opción terapéutica.
¿Qué es el acúfeno?
El acúfeno, también conocido como tinnitus - tinnitus - , es un trastorno auditivo caracterizado por la percepción de ruidos molestos en el oído, que pueden variar desde silbidos continuos hasta pulsaciones o zumbidos intermitentes, aunque no haya ruidos externos. Estos sonidos pueden resultar tan molestos que afectan a la calidad de vida de las personas que padecen acúfenos.
Causas del acúfeno
Las causas de este trastorno pueden afectar directamente al oído (otógenas) o depender de factores externos al oído. Entre las numerosas causas se incluyen:
- Patologías del oído (cerumen, otitis, cuerpos extraños, hipoacusia..);
- Exposición a sonidos de volumen elevado;
- Estrés emocional;
- Algunos medicamentos (acúfeno ototóxico);
- Problemas de la articulación temporomandibular;
- Contracturas musculares;
- Problemas cardiovasculares;
- Daños neurológicos (por ejemplo, debidos a la esclerosis múltiple).
La gravedad del acúfeno puede variar de un caso a otro y a menudo se evalúa clínicamente mediante la descripción del impacto que tiene en la vida cotidiana del paciente. Sin embargo, el acúfeno es un fenómeno difícil de evaluar según criterios objetivos. A pesar de identificar las causas subyacentes, actualmente no existen medicamentos capaces de resolverlo por completo.
¿Qué es el aceite de CBD?
El aceite de CBD contiene cannabidiol (CBD) puro, el segundo componente más abundante de la planta de Cannabis Sativa L., más comúnmente conocida como cannabis. A diferencia del tetrahidrocannabinol (THC) contenido en el cáñamo, el CBD, aislado de este último, no produce efectos psicotrópicos ni efectos embriagadores, de «colocón» o psicoactivos negativos. De hecho, el CBD se separa de los demás compuestos derivados del cannabis utilizando los mismos métodos empleados habitualmente para extraer aceites esenciales o ingredientes cosméticos de las plantas medicinales más comunes. La cantidad de CBD o de extracto de cáñamo presente determina la concentración del principio activo en el aceite.
¿Cómo funciona el aceite de CBD?
El cannabidiol es un fitocannabinoide y un cannabinoide exógeno que introducimos específicamente en nuestro organismo. Sin embargo, nuestro cuerpo produce y contiene endocannabinoides, que son cannabinoides endógenos producidos de forma independiente y que desempeñan sus funciones mediante un sistema finamente regulado destinado a mantener la homeostasis corporal, es decir, el equilibrio fisiológico ideal del organismo, denominado sistema endocannabinoide (ECS).
El sistema endocannabinoide
El sistema endocannabinoide es propio del organismo y está compuesto por cannabinoides, es decir, moléculas; receptores cannabinoides que se unen a dichas moléculas; y enzimas que desempeñan las funciones prácticas de transmisión de señales y catalización de las reacciones adecuadas. Se conocen dos tipos de receptores cannabinoides: CB1 y CB2.
Los receptores CB1 están presentes en el sistema nervioso central y periférico (por ejemplo, corteza cerebral, hipocampo, amígdala, ganglios basales, sustancia negra, médula e interneuronas espinales), pero también en el bazo, el corazón, los pulmones, el tracto gastrointestinal, los riñones, la vejiga y los órganos reproductores.
Los receptores CB2 se concentran en los tejidos y las células del sistema inmunitario, como los leucocitos y el bazo, pero también en los astrocitos de las células nerviosas.
Cuando se decide tomar CBD, este actúa a través del sistema endocannabinoide, que lo recibe y lo hace utilizable por el organismo con un único objetivo: restablecer la homeostasis, es decir, el equilibrio fisiológico ideal del organismo allí donde se había perdido.
El interés por el CBD para el acúfeno
El interés por el uso del cannabidiol (CBD) para el acúfeno aún se encuentra en sus inicios y existen pocos estudios científicos que hayan investigado esta posibilidad. Sin embargo, algunos estudios preliminares han sugerido una posible relación entre el acúfeno y los receptores cannabinoides.
Un estudio realizado en 2007 en la Universidad de Otago, en Australia, demostró que las neuronas de las ratas poseen receptores cannabinoides CB1 y que una disminución de dichos receptores podría estar relacionada con el desarrollo del acúfeno. Estos resultados preliminares sugirieron que los receptores CB1 del núcleo coclear podrían ser importantes para la función auditiva.
Otro estudio publicado en 2015 planteó la hipótesis de que el acúfeno podría considerarse una forma de epilepsia sensorial derivada de una hiperactividad neuronal en las regiones auditivas del cerebro. También se planteó la hipótesis de que los fármacos antiepilépticos, que se utilizan en algunos casos como tratamiento para el acúfeno, podrían tener efectos antiepilépticos también sobre los receptores cannabinoides CB1 del núcleo coclear.
La complejidad de la investigación sobre el CBD y el acúfeno
Es importante destacar que la investigación sobre el uso del CBD para el acúfeno aún se encuentra en una fase inicial. Actualmente, las asociaciones de pacientes con acúfenos recomiendan prudencia debido a la escasez de estudios realizados hasta la fecha. Sin embargo, los resultados preliminares sugieren que podría ser útil profundizar en esta línea de investigación.
La complejidad de la relación entre el CBD y el acúfeno se basa en su interacción con los receptores CB1 del núcleo coclear. Algunos estudios sugieren que los cannabinoides podrían tener efectos antiepilépticos en el núcleo coclear,
La importancia de futuras investigaciones
A pesar de la falta de estudios definitivos sobre la eficacia del CBD para el acúfeno, es fundamental continuar investigando para comprender mejor el mecanismo de interacción entre el CBD y el acúfeno. Esto podría abrir nuevas perspectivas para desarrollar tratamientos más eficaces para esta afección incapacitante.
Actualmente, algunos pacientes con acúfenos toman CBD para aliviar la ansiedad y el estrés asociados a esta afección. Sin embargo, es importante destacar que el uso de CBD para el acúfeno debe evaluarse caso por caso y estar supervisado por un médico especialista.
En conclusión, a pesar del creciente interés por el CBD para el acúfeno, la investigación científica aún se encuentra en una fase embrionaria. Es necesario realizar más estudios para comprender mejor la eficacia del CBD en el tratamiento del acúfeno y determinar las formas de administración más adecuadas. Mientras tanto, es importante consultar a un médico especialista para evaluar las opciones de tratamiento disponibles y supervisar atentamente la evolución de la investigación sobre este tema.