Epilepsia: qué es
La epilepsia es un trastorno neurológico caracterizado por la recurrencia de crisis epilépticas causadas por una hiperactividad de nuestras células nerviosas, las neuronas.
La epilepsia es una de las patologías neurológicas más extendidas en el mundo y afecta a más de 50 millones de personas de todas las edades1.
En realidad, existen diferentes tipos de epilepsia, al igual que pueden ser diferentes las crisis epilépticas y los síntomas que las acompañan2,3. Explorémoslas juntos…
Tipos de epilepsia
En la literatura se han descrito aproximadamente 150 tipos de epilepsia. Sin embargo, podemos clasificarlos en dos grandes categorías: las epilepsias parciales y las epilepsias generalizadas.
Las epilepsias parciales (o focales) dependen de la actividad eléctrica alterada de neuronas que se encuentran solo en uno de los dos hemisferios del encéfalo (nuestro cerebro). Las crisis focales pueden adoptar formas muy diferentes. En caso de crisis con pérdida de conciencia, quien las sufre parece ausente, como en un sueño, y después no recuerda nada de lo sucedido2,3.
En las epilepsias generalizadas, en cambio, están involucradas las neuronas de ambos hemisferios. Este tipo de epilepsia casi siempre se presenta acompañado de pérdida de conocimiento, asociada con contracciones musculares mioclónicas o tónico/clónicas (conocidas en el imaginario colectivo como “convulsiones”)2,3.
Las crisis mioclónicas se manifiestan mediante contracciones repentinas, rápidas y “fulminantes”, que afectan a una o más extremidades e influyen en el movimiento, sin pérdida de conciencia. Su intensidad puede variar mucho y, aunque pueden manifestarse a cualquier edad, comienzan con mayor frecuencia en la pubertad2-4.
Las crisis generalizadas tónico-clónicas son, en cambio, las formas más dramáticas e intensas de crisis epilépticas, también llamadas “gran mal”. Los síntomas de la fase tónica se caracterizan por la pérdida de conciencia, la dilatación de las pupilas y el endurecimiento de todo el cuerpo. La fase clónica se manifiesta con contracciones musculares de la cara, las piernas, los brazos y el tronco, una breve apnea y pérdida de conocimiento. Al finalizar, se restablece la respiración y el paciente no conserva memoria de lo sucedido 2.
Además de las crisis descritas anteriormente, también existen las llamadas "ausencias”. Se trata de crisis menores, de corta duración, sin espasmos, que se manifiestan con pérdida temporal de lucidez y memoria. Las ausencias son las formas más frecuentes de crisis epilépticas en los niños, y su frecuencia disminuye con el avance de la edad2,3.
Epilepsia: las causas
Las crisis epilépticas pueden tener numerosas causas; sin embargo, no siempre es posible identificarlas con certeza. Las causas de una crisis epiléptica dependen sin duda de la edad y del tipo, pero también de la presencia de daños o lesiones cerebrales como consecuencia de traumatismos, tumores o accidentes cerebrovasculares, de alteraciones de la circulación sanguínea o, incluso, de la presencia de enfermedades metabólicas5.
Además, existen factores desencadenantes/predisponentes (por ejemplo, factores genéticos, infecciones, traumatismos durante el parto, desnutrición y trastornos del neurodesarrollo) que, aunque no constituyen una causa real, pueden aumentar la frecuencia de las crisis en las personas con epilepsia o desencadenar crisis ocasionales incluso en personas que no padecen la enfermedad.
Epilepsia: los tratamientos
El tratamiento de la epilepsia se basa en la toma de fármacos antiepilépticos, a menudo en combinación con una dieta específica (por ejemplo, la dieta cetogénica). Sin embargo, estos fármacos tienen efectos secundarios muy relevantes (por ejemplo, alteraciones del estado de ánimo y del comportamiento)6,7. En cambio, aproximadamente el 30% de los pacientes es completamente “resistente” al tratamiento farmacológico y no obtiene ningún beneficio de la administración de fármacos antiepilépticos: la terapia resulta ineficaz8,9. En estos casos, la opción alternativa es la extirpación quirúrgica del foco epiléptico, es decir, la extirpación de las porciones de tejido cerebral responsables de las crisis epilépticas2. Sin embargo, además de ser invasivo, el enfoque quirúrgico no siempre es viable.
Cannabinoides y epilepsia
Las posibilidades de la Cannabis s. (o marihuana) y sus derivados, los fitocannabinoides, como sustancias antiepilépticas se reconocen desde hace tiempo. Ya a finales del siglo XIX, dos de los mejores neurólogos ingleses, J.R. Reynolds y W. Gowers, informaron sobre la eficacia de la Cannabis para reducir la frecuencia de las crisis epilépticas10. Desde entonces, el interés del mundo médico-científico por las propiedades de los fitocannabinoides como herramienta terapéutica para el tratamiento de la epilepsia ha crecido exponencialmente.
Los numerosos estudios clínicos y preclínicos realizados han puesto de manifiesto que, entre los más de 100 fitocannabinoides que pueden extraerse de la planta de Cannabis s., el cannabidiol (o CBD) desempeña un papel clave11. El CBD, al igual que el tetrahidrocannabinol (THC o delta9-THC), deriva de la planta de Cannabis, pero ambos difieren en una característica importante: el THC tiene actividad psicotrópica (o estupefaciente), mientras que el CBD, aunque conserva propiedades beneficiosas (por ejemplo, antiinflamatorias, analgésicas y ansiolíticas), no produce ningún “efecto de colocón” ni efectos secundarios importantes.
Por el contrario, se ha demostrado que el CBD puede utilizarse para reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis epilépticas, sobre todo en aquellos pacientes que no obtienen beneficios de la toma de los fármacos antiepilépticos clásicos2,11.
El CBD puede tomarse de diferentes maneras, ya que está disponible en distintas formulaciones: aceite (aceite de CBD o CBD oil) o cápsulas. Recordemos: el CBD no es una sustancia estupefaciente, no tiene efectos psicotrópicos y, incluso en dosis altas, generalmente no provoca efectos secundarios.
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Nota informativa
En 2018, la Food and Drug Administration (FDA, la agencia que evalúa la seguridad y eficacia de los medicamentos en EE. UU.) aprobó Epidiolex®, el primer medicamento con un 99% de CBD, para el tratamiento complementario de las formas de epilepsia farmacorresistentes en la edad pediátrica y de las formas raras y graves de epilepsia asociadas al síndrome de Dravet y al síndrome de Lennox-Gastaut.
Tras la aprobación por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/epidyolex ) y de la AIFA, con la publicación en la Gazzetta Ufficiale 149 del 24 de junio de 2021, Epidyolex también fue autorizado en Italia como medicamento no estupefaciente, pero sujeto a receta médica no renovable y limitada, cuya prescripción solo está permitida a médicos pertenecientes a centros hospitalarios o especialistas en neurología, neuropsiquiatría infantil y pediatría.
Referencias
1 World Health, O. EPILEPSY: A public health imperative. (World Health Organization).
2 Scheffer, I. E. et al. ILAE classification of the epilepsies: Position paper of the ILAE Commission for Classification and Terminology. Epilepsia 58, 512-521, doi:10.1111/epi.13709 (2017).
3 Berg, A. T. et al. Revised terminology and concepts for organization of seizures and epilepsies: report of the ILAE Commission on Classification and Terminology, 2005-2009. Epilepsia 51, 676-685, doi:10.1111/j.1528-1167.2010.02522.x (2010).
4 Caviness, J. N. & Brown, P. Myoclonus: current concepts and recent advances. Lancet Neurol 3, 598-607, doi:10.1016/S1474-4422(04)00880-4 (2004).
5 Neri, S., Mastroianni, G., Gardella, E., Aguglia, U. & Rubboli, G. Epilepsy in neurodegenerative diseases. Epileptic Disord 24, 249-273, doi:10.1684/epd.2021.1406 (2022).
6 Mula, M. Suicidality and antiepileptic drugs in people with epilepsy: an update. Expert Rev Neurother 22, 405-410, doi:10.1080/14737175.2022.2064744 (2022).
7 Reid, S. Current use of antiepileptic drugs is associated with an increased risk of suicidality in people with depression but not in people with epilepsy or bipolar disorder. Evid Based Ment Health 14, 3, doi:10.1136/ebmh.14.1.3 (2011).
8 Golyala, A. & Kwan, P. Drug development for refractory epilepsy: The past 25 years and beyond. Seizure 44, 147-156, doi:10.1016/j.seizure.2016.11.022 (2017).
9 Kalilani, L., Sun, X., Pelgrims, B., Noack-Rink, M. & Villanueva, V. The epidemiology of drug-resistant epilepsy: A systematic review and meta-analysis. Epilepsia 59, 2179-2193, doi:10.1111/epi.14596 (2018).
10 Epilepsy: Its Symptoms, Treatment, and Relation to Other Chronic Convulsive Diseases. Br Foreign Med Chir Rev 30, 309-312 (1862).
11 Rosenberg, E. C., Tsien, R. W., Whalley, B. J. & Devinsky, O. Cannabinoids and Epilepsy. Neurotherapeutics 12, 747-768, doi:10.1007/s13311-015-0375-5 (2015).